
La zarzaparrilla pertenece a la familia de las liláceas, y las partes utilizadas son la raíz y el rizoma.
Su recolección que consiste en desenterrarlas las raíces puede llevarse a cabo durante todo el año.
Sus componentes activos son las sapogeninas, glucósidos, aceite esencial y resina.
Gracias a estos ingredientes, se le conocen propiedades alterativas, antireumáticas, dueréticas y diaforéticas.
La zarzaparrilla posee diversas y numerosas aplicaciones. Por ejemplo, es realmente útil cuando lo que se quiere es producir un bienestar general, aparte de ayudar a contrarrestar afecciones difíciles de señalar como las cutáneas -sobre todo en la psoriasis, enfermedad de piel escamosa, y cuando hay mucha irritación- así como en caso de las reumáticas.
Sus beneficios han sido comprobados especialmente cuando se la ha empleado para tratar artritis reumatoide y también cuando se ha usado para aliviar el reumatismo crónico.
Por otro lado, se ha logrado demostrar que la zarzaparilla aumenta la producción de testosterona en el cuerpo, mediante varias sustancias químicas que la componen.
Para utilizarla se debe hacer una decocción, para lo cual se colocan una ó dos cucharaditas de raíz en una taza de agua, se calienta y se deja hervir a fuego lento durante diez ó quince minutos. Esta sustancia se debe tomar tres veces al día.